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Antonio Rodríguez Vicénz

(Anécdota narrada por Antonio Rodríguez Vicénz a Fernando Esparza Dávalos en el libro Utopías y Distopías, diálogo a dos voces, páginas 87 – 89).

León Febres-Cordero fue un hombre venido de la empresa privada, y actuar en las cosas del Estado marca sorpresas, no siempre gratas, y diferencias. Yo creo que en el ejercicio de la presidencia le faltó serenidad y experiencia. Mientras que como alcalde de Guayaquil, tuvo magnanimidad en su desempeño, hay un contraste incuestionable.

Cuando se hablaba de reformas constitucionales, alguna vez se mencionó, la posibilidad de que los expresidentes de
la república, designen dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, recuerdo que un día viernes por la tarde estaba trabajando en mi oficina, recibo una llamada de la secretaria de un buen amigo a quien conocí en el Congreso Nacional, me refiero al Dr. Heinz Moeller, teníamos posiciones distintas, no obstante éramos buenos amigos. La secretaria me dice: Dr. Rodríguez, estamos en el Municipio de Guayaquil, le quiere hablar el Ing. León Febres-Cordero, están aquí además Jaime Nebot y su amigo Heinz Moeller”. No fue más… Con su estilo muy propio y decidido, escuché su voz, y luego de las formalidades propias que tiene una conversación, su llamada era para proponerme que uno de los dos candidatos que él quería presentar era Antonio Rodríguez… Y seguido argumentó “Vea, usted me ha combatido muy duramente, me ha dado dolores de cabeza, pero en el fondo, reconozco su capacidad, sus principio éticos, morales, creo que sería un gran miembro de la Corte Suprema de Justicia, así que le llamo a proponerle la candidatura”. Una deferencia de esta manera de un adversario político de la talla de León Febres-Cordero no la recibí ni siquiera de mi partido que me negó la presidencia del Congreso, por ejemplo. Lo que le lleva a entender que hay varias facetas en un hombre también complejo como era el exmandatario del Ecuador, por eso yo, no lo veo como el
monstruo que muchos lo pintan.

En las conversaciones frecuentes que tengo como amigos políticos he mencionado sobre uno de los hechos que más se critica a Febres-Cordero, el haber rodeado a la Corte Suprema de Justicia con tanques de la policía; yo viví esos
acontecimientos, yo estaba ahí; y si bien no puedo justificar bajo ningún concepto lo que hizo Febres-Cordero, sí sé que hubo un antecedente del cual no es el presidente el culpable, le explico: Un día en el Congreso sin constar en el Orden del día, sin haber sido analizado previamente como se requería, el bloque de la Izquierda Democrática, presenta un proyecto de interpretación constitucional. De acuerdo con las normas vigentes de ese entonces, tenía que
hacerse mediante ley interpretativa de la Constitución, y siendo una ley, había que seguir un procedimiento, tenía que ser distribuida para conocimiento de los Legisladores, se debía analizar en las comisiones correspondientes, y conocida en el Congreso luego de un informe de la comisión. Pues no se dio así, si no como dije, como una resolución que se dio sin constar en el Orden del día. Se interpretó mayoritariamente la Constitución, en ese entonces se cambió el término de los Magistrados de la Corte Suprema, bajándolos a dos años para que el bloque legislativo Progresista, liderado por la Izquierda Democrática, designe una nueva corte. En la norma constitucional, los magistrados tenían seis años, de tal manera que la corte anterior iba a estar dos años más en funciones en el gobierno de Febres-Cordero. Al bajarse los dos años, le daba la facultad a la mayoría legislativa de establecer una nueva corte, era un acto igualmente inconstitucional.

¿Qué es lo que hace una vez aprobada esa resolución?, no hay ley interpretativa—ya lo dijimos—; la mayoría del Congreso designa una Corte Suprema, encabeza la misma el Dr. Gustavo Medina, imponiéndose a la Corte Nacional ya existente, y contra el gobierno de Febres-Cordero. ¿Cuál fue la reacción del mandatario? Impedir que esa Corte se posesione, por eso rodea la Corte con tanques, es decir que el acto inconstitucional absolutamente negativo de Febres-Cordero, tenía también un antecedente de inconstitucionalidad y atropello. Lo que rescata la prensa es la trafasía de Febres-Cordero y no el hecho anterior. ¿Qué es lo que debía haber hecho Febres-Cordero? Imputar la resolución ¿Ante qué organismo? Ante el Tribunal de Garantías Constitucionales, que estaba presidido
por la Izquierda Democrática, evidentemente pensó que no iba a dar resultado, donde se ve que el desarrollo de un acto autoritario es el reflejo de otro similar. Por eso yo creo que todos los análisis que se hacen sobre hechos históricos y personajes deben tener una visión justiciera y ecuánime, amplia y no mezquina.