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La educación como generador de libertad, una política de estado durante el gobierno de LFC

rodolfo
02 agosto 2021

Nada nos hace más iguales que el real acceso a la educación y la cultura. Durante el período de gobierno de LFC se crearon más de 3.500 escuelas y más de 5.000 plazas de profesores.

León Febres-Cordero se había empeñado en modernizar la educación, fomentar la investigación, el pensamiento crítico y la creatividad. Mejorar la infraestructura educativa, y fomentar nuevas opciones de formación, de conformidad con demandas reales de ocupación y las disponibilidades de recursos humanos. De aquí nacen las llamadas carreras intermedias, que descongestionaron las universidades y permitieron a la gente joven incorporarse al mundo del trabajo. Con este propósito se emprendió la tarea de construir planteles agropecuarios e industriales. Al final del gobierno se habían creado casi 60 colegios de este tipo. De la misma manera, a fin de dar acceso a la educación a la población rural, en la era en que no había internet, se crearon programas educativos por medio de La Voz de Ulpano, una radio ubicada en Macas, que sirvió, inicialmente, a estudiantes de nueve provincias del país y luego a todo el territorio nacional.

Como parte del esfuerzo educativo, en los primeros 12 meses de gobierno, se capacitó a 12.000 maestros, número superior al de los últimos seis años. Para atender a la marginalidad escolar rural, se produjeron y distribuyeron mil quinientos textos escolares, tres millones de cuadernos y sesenta mil guías didáctico-pedagógicas para maestros; aparte de capacitar a 4.800 maestros, incorporar a 50.000 niños del sector rural y construir 1.200 aulas en 550 escuelas del país.

Otros programas sociales relacionados con la educación son el proyecto de colación escolar que beneficiaba a 647.300 escolares; el Programa «Escuela para Padres”; el Programa «Educación para la Salud» que preparaba a la comunidad, sobre todo la del medio rural, para prevenir enfermedades.

Además de esta actualización académica, LFC promovió el deporte y la cultura. Creó el Fondo Nacional de la Cultura, para financiar proyectos culturales de cualquier tipo. A través del Sistema Nacional de Bibliotecas, ubicó decenas de bibliotecas en parroquias rurales y barrios pobres de las grandes ciudades, para que la ciudadanía más humilde accediera al conocimiento y la cultura. La Ley del Libro y su reglamento también fueron instrumentos para el estímulo y la difusión de las obras. Se construyó la sede de la Casa de la Cultura en Quito, y se renovó la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas. Fue en el gobierno de León que, a través de un decreto ejecutivo se creó la partida presupuestaria para la Bienal Internacional de Pintura en Cuenca.

En materia deportiva, la presidencia de LFC aportó para construir el Estadio Monumental de Barcelona en Guayaquil, construyó el Estadio Olímpico de Ibarra en Imbabura, Estadio Reales Tamarindos de Portoviejo en Manabí en donde se realizaron los VI Juegos Nacionales en 1985. Inició la construcción del Coliseo General Rumiñahui y el Velódromo en Quito.