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La gran obra social y el rol protagónico de la Primera Dama Eugenia Cordovez

rodolfo
02 agosto 2021

La promesa de campaña de LFC fue Pan, Techo y Empleo, el pan lo generó a través del empleo digno que se multiplicó, gracias al cambio de política económica, —de lo que hablamos en otro capítulo—, pero también se abrieron miles de plazas de trabajo con la masiva construcción de vivienda —techo— que hizo el gobierno para la población de menores recursos.

Veamos los números: entre 1963 y 1984, el Estado ecuatoriano construyó 61.814 viviendas en todo el país. Durante los cuatro años de gobierno, León Febres-Cordero construyó 103.000 viviendas. Cada año de gobierno construyó más de 25.000 viviendas, es decir 9 veces más que el promedio anual de los 21 años previos.

A nivel rural, se realizaron 933 obras, número mayor al de las ejecutadas durante toda la historia anterior del país. 540 fueron sistemas de agua potable, 65 de alcantarillado, y 328 de letrinización. Así, se duplicó el número de población campesina con acceso a agua potable, y el servicio de alcantarillado llegó a un 43% más de personas. La clave de este aumento monumental de servicios vitales fue el rescate del modelo de la minga, es decir la colaboración y el esfuerzo de los propios beneficiarios de las obras, que junto con funcionarios, ingenieros, técnicos y obreros disminuyó costos de construcción y multiplicó la mano de obra, lo que permitió atender a más comunidades con los mismos recursos, y fortaleció la integración de ellas a la vida nacional.

Mientras el presidente y sus ministros se dedicaban a reconstruir el país con infraestructura, apertura comercial y seguridad, la Primera Dama ponía en marcha programas sociales sin precedentes, enfocados en la salud de la familias, en especial de los niños y las niñas. Se desarrollaron programas de atención médica gratuita a menores de edad, de equipamiento y construcción de 17 hospitales generales y de especialidades (hospitales nuevos en Manta, Bahía de Caráquez, Chone, Pasaje, Hospital del Niño en Guayaquil, la Maternidad de El Guasmo, el Hospital Teófilo Dávila de Machala; Hospital San Luis de Otavalo, nuevos hospitales de Ibarra, Riobamba, Guaranda, Hospitales Baca Ortiz y Eugenio Espejo de Quito.

Nuevos hospitales de Tena, Lago Agrio, Limón Indanza. Hospitales en Quito y Guayaquil para la Policía Nacional), dispensarios y centros de salud, de medicina barata y de genéricos para prevenir epidemias. Los nombres que aún el tiempo no han borrado son PREMI, el Programa de Prevención de Enfermedades Infantiles, y MEGRAME 5, Programa de Medicina Gratuita para los Menores de 5 años. Ambas iniciativas se transformaron en una cruzada de amor y de
solidaridad, encabezada por Eugenia Cordovez, que recorrió todo el país, y que recibió la gratitud de la ciudadanía, y el reconocimiento internacional por los logros en la reducción de la mortalidad infantil.