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Malecón 2000

Itzi De la Rosa
19 agosto 2021

En 1995, gracias a una iniciativa del banco La Previsora, se había elaborado un anteproyecto diseñado por la Universidad de Oxford, destinado a transformar el malecón de Guayaquil y regenerar el centro de la ciudad, revalorizándolo urbanísticamente.

La visión del alcalde Febres Cordero recogió el proyecto, le dio camino a través de la Fundación Malecón 2000 y puso en marcha, una formidable y asombrosa obra, en la que el sector privado de la ciudad, la Fundación y la Municipalidad, se unieron en un grandioso esfuerzo y desafío.

“Guayaquil, corazón de la patria ecuatoriana, se erige majestuosa grande sobre el tiempo, no es solamente la bella expresión del poeta, es por sobre todo una realidad latente. Es que Guayaquil no se detiene, avanza y avanza siempre altiva, enfrenta airosa a los desafíos propios de la época y encuentra espacio para progresar, desarrollarse y mostrarse como lo que es, una linda ciudad para vivir”.

El resultado: una hermosa realidad. Al final del mandato de Febres Cordero ya estaban inauguradas dos etapas: las correspondientes a la Plaza Cívica y de la Bahía Malecón, que empieza en P. Icaza por el norte y termina en la Av. Olmedo por el sur. Al mismo tiempo continuaba los tramos que van desde Víctor Manuel Rendón hasta la calle Numa Pompilio Llona, y desde la Av. Olmedo hasta Cuenca.

“La administración municipal que presido desde el 10 de agosto de 1992, lleva a cabo un ambicioso plan de rescate de los valores que han hecho grande a Guayaquil a lo largo del tiempo. Monumentos, plazas, parques y lugares históricos han sido restaurados y embellecidos. Ahora, el turno le ha correspondido a nuestro hermoso malecón Simón Bolívar, que será modernizado y que se constituirá en uno de los más bellos paseos del Ecuador, de América, del mundo. Como ayer, Guayaquil vuelve sus ojos al río y seguirá acunada por éste, hoy y siempre”.

La Plaza Cívica se inauguró en octubre de 1999, contemplando una serie de monumentales edificaciones que dieron marco de luz y de color al hemiciclo de La Rotonda a las principales fuentes y monumentos de la parte central del malecón. Dos hermosas torres-mirador, representaciones de los elementos tierra, aire y fuego, espectacular iluminación sobre una plataforma construida sobre la rivera del río, que se extiende a lo largo de todo el proyecto (2.5 kilómetros, sobre una superficie de 20 hectáreas). En la plaza destacan 2 puentes de madera, habiéndose también rescatado las gradas del primer malecón (calle de la Orilla) y se construyó un palco escénico en el que se levanta, además, el monumento a la Aurora Gloriosa.

“Este 9 de octubre del fin del siglo XX, permanecerá como un hito en el progreso y desarrollo de nuestra ciudad, simbolizando la transformación del gran Guayaquil, que con esta obra de regeneración y reordenamiento urbano, pone su huella y marca con paso firme su digno ingreso a tercer milenio… Obras de la magnitud de este Malecón 2000 sólo se pueden realizar cuando existe un esfuerzo conjunto, entre poder público y empresa privada. Conozco que este sistema ha atraído la atención de muchos administradores de otros países, que lo han visto como una modalidad que hace viable la colaboración privada para grandes proyectos”.